LA CREACIÓN DE
UNA LEYENDA
Autos potentes y de alto rendimiento, pero sobre todo pequeños y ágiles, al igual que el Escorpión.
EL LEGADO
DE LAS PISTAS
La larga tradición de victorias y récords de Abarth es la base de la sólida reputación de la marca. Cada vehículo ofrece una experiencia de conducción deportiva y una divertida sensación de manejo única.
PASIÓN
DESDE LA NIÑEZ
Carlo Abarth, un niño de tan sólo 11 años, demostró su pasión por las carreras y la competición. Las ruedas de madera de su scooter con un cinturón de cuero para ser más rápido y vencer a los niños mayores. Desde pequeño nunca resistió la tentación de las carreras y la competición.
UN PILOTO
DE COMPETENCIA
Karl Abarth, llamado a sustituir a un piloto enfermo, logró el mejor tiempo en la primera sesión de pruebas. Acusado de haber manipulado el vehículo, cambió de coche para demostrar lo contrario. En la segunda sesión volvió a conseguir la primera posición con un tiempo aún mejor.
LANZAMIENTO
DEL PRIMER ABARTH
Después de una carrera como piloto de carreras, Karl Abarth comenzó a producir automóviles con su socio. El primer vehículo producido fue el 204 a Roadster, basado en el FIAT 1100, que ganó el campeonato 1100 Sport y la Fórmula 2. En pocos años, Abarth & C. Contaba con 375 empleados y una producción de unos 300.000 sistemas de escape al año.
SÍMBOLO DEL ESCORPIÓN
DETERMINACIÓN Y PASIÓN
ADN
ABARTH
Los modelos ABARTH son fáciles de maniobrar, dotados de potencia y altas prestaciones. Pero, sobre todo, pequeños y “venenosos” como el Escorpión. En los años 1950 y a lo largo de los años 60´s, la marca se consolidó y continúa su legado como sinónimo de deportividad y altas prestaciones cambiando el mundo de los coches deportivos.
LEGADO
QUE CONTINÚA
La historia del Escorpión continúa, afrontando nuevos retos, creando vehículos únicos y ofreciendo grandes emociones a quienes tienen el privilegio de conducirlos.






